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¿Viaje a Italia en coche clásico? (Parte 1)

Muchos de vosotros en escuchar esta frase, pensaréis… ¡Eso es de locos!

¡Pues sí!

6 locos por los coches clásicos hicimos un viaje por Italia en coche clásico.

Sirva estos post como diario de nuestra locura :)




El viaje aparentemente empezaba en Barcelona, pero no fue realmente así… Muchos de los integrantes llevaban varios cientos de km's a sus espaldas...


Javi Molina (29 años) y Laura Moles (31 años) llegaron desde Granada conduciendo un Seat 600 E de 1972 a la capital Catalana desde Granada. Omar Ibáñez (34 años) llegó desde Elda (Alicante) con su Renault Siete TL de 1976, Javi Ramiro (22 años) y Dani Ramiro (29 años) desde Madrid con un Renault 7 de 1979, y servidor, Erik Alarma (30 años) que participaría con mi Seat 600 E de 1970.

El Martes 11, fueron llegando a Barcelona. Nos reunimos todos en Plaça Espanya e hicimos una vuelta protocolaria por la ciudad, despertando sonrisas entre los turístas y locales.


Llegada la mañana del Miércoles 12, nos levantamos pronto, estábamos nerviosos, queríamos acabar de preparar las maletas y hacer las últimas revisiones a los coches, a las 10h debíamos presentarnos en el puerto. Nos esperaba un viaje en barco de más de 20 horas para llegar a Génova, dónde daría inicio nuestra travesía por Italia. Para este trayecto, elegimos la única compañía que daba el servicio, GNV, un ferry no muy grande, pero con camarotes cómodos, donde se hicieron más llevaderas las horas de viaje.

Día 1 Génova - Milán


Desembarcamos la mañana del Jueves 13, súper excitados, nos esperaba una increíble aventura con coches de aproximadamente 50 años de antigüedad y si algo teníamos claro, es que teníamos que estar dispuestos a improvisar en algún momento de nuestro viaje. En cualquier momento podía

surgir un imprevisto con alguno de los vehículos.


La ruta planteada era la siguiente:

Genova - Milán - Piacenza - Módena - Florencia - Lucca - Pisa - Pontedera - Siena - Roma.

Pero ya os adelanto que hubieron imprevistos que nos harían alterar la ruta…


Y así fue, nada más llegar al puerto y desembarcar, conectamos los walkie-talkies, y replanificamos la ruta, para pasar por un pueblecito a medio camino entre Génova y Milán, nos teníamos que desviar algunos kilómetros, pero valdría la pena.

Decidimos visitar una enorme colección privada, mayoritariamente de Mercedes-Benz de época.

Javi M. es un gran apasionado de la marca, dispone de diversas unidades, algunas de ellas muy exclusivas y no podíamos renunciar a esa parada, para ello Javi R, nos amenizó el camino cantando canciones de la época de los coches y contando unidades del mítico Fiat Panda.


No puedo desvelar ni el lugar, ni el coleccionista que visitamos, pero ahí nos esperaba Riccardo, gran amigo de Laura, apasionado de los vehículos clásicos, propietario de Milano Garage, que nos acompañaría a visitar estas instalaciones.


Tras la visita, iniciamos de nuevo la marcha, para dirigirnos a la capital de la moda, Milán, ahí nos esperaría de nuevo Riccardo, para enseñarnos su nave repleta de exclusivos modelos clásicos, encontraríamos coches de las marcas Mercedes, Ferrari, Porsche, Alfa, VW...


Quizás la foto no es la más representativa del lugar, pero sin duda, es la que representa el icono de la movilidad Italiana.


Ahí mismo pasamos la noche, como si de un campamento de verano se tratase, improvisamos camas y tiendas de campaña, y entre risas y coches, pasamos la noche.



Día 2 Milán - Laco di Como - Milán


Viernes 14, mañana fría y húmeda en la ciudad, tiramos de starter y arrancamos.

En primer lugar nos dirigimos a la gasolinera, al repostar revisamos los coches, y Javi M. se percata que el tornillo que sujeta la dinamo de su 600 está partido, ¡Primer incidente!

Ahí mismo conocimos a Ivano, un señor de unos 60 años que regentaba el negocio, apasionado de los vehículos clásicos. Le pedimos ayuda y nos dirige a un pequeño taller a escasos 50 metros, donde Luigi, un mecánico de la antigua escuela, lo soluciona en escasos minutos.


Con el coche reparado, nos dirigimos hacia Arese, a escasos 25 minutos, para visitar el museo de Alfa Romeo. Disponen de una colección de los coches más emblemáticos de la marca, turismos, coches de carreras, coches de policía y prototipos únicos que nunca se llegaron a comercializar. Las horas pasaron volando, y debíamos continuar.



Una vez finalizada la visita, volvemos arrancar, y nos dirigimos hacia Laco di Como, a 40 kilómetros del museo. Tardamos alrededor de 1 hora, y bordeando el lago, encontramos un lugar tranquilo donde aparcar, abrir los capós y disfrutamos de un picnik con vistas, dónde tomamos las típicas fotos de postal.


Tras visitar diversos pueblos que rodean el lago, emprendimos el último trayecto de vuelta a Milán, donde nos esperarían dos amigos muy especiales, Nathan y Marco.

Son dos jóvenes italianos locos por los clásicos (para variar). El primero atesora una gran cantidad de vehículos, sobretodo italianos de los años 60 a los 90, pero su gran pasión son los coches tipo ''break'' o ''familiar''.

Marco, al igual que Nathan, tiene una gran colección de clásicos y youngtimers, fanático del Urbex y el rescate de vehículos olvidados.

Llegaron en un flamante Fiat 850 Coupé de color blanco con esas matriculas negro tan icónicas. Tras los abrazos y presentaciones, nos llevaron hacia el centro de Milán.


Podría decir, que esa noche, jugamos con nuestros coches por las calles de Milán, visitamos monumentos e hicimos fotos espectaculares, como ésta, frente al imponente Duomo .


En el próximo post, os explico como continuó el viaje...

¡Salud y Gas!

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